Vibrio vulnificus: la «bacteria asesina» que el calentamiento del mar está convirtiendo en un riesgo creciente

Vibrio vulnificus: la «bacteria asesina» que el calentamiento del mar está convirtiendo en un riesgo creciente

Cada verano aparecen titulares sobre la llamada «bacteria asesina» o «bacteria carnívora».

El nombre impresiona, pero detrás de él no hay un microorganismo nuevo, sino una bacteria conocida desde hace décadas: Vibrio vulnificus.

Lo que sí está cambiando es el entorno en el que vive.

El aumento de la temperatura del agua en la presente época geológica está favoreciendo su proliferación y ampliando las zonas donde puede encontrarse,

motivo por el que algunos organismos europeos de salud pública mantienen una vigilancia especial durante los meses más cálidos.

 

Un habitante natural de las aguas costeras

Vibrio vulnificus pertenece al género Vibrio, un grupo de bacterias adaptadas a vivir en ambientes marinos y salobres,

como estuarios, desembocaduras de ríos y zonas costeras (sobre todo charcas estancadas) donde se mezclan el agua dulce y el agua de mar.

Se trata de un bacilo Gram negativo, oxidasa positivo, anaerobio facultativo y provisto de un flagelo polar que le proporciona movilidad.

Tolera concentraciones elevadas de sal (con óptimo a 20-25 g/L, cuando la salinidad del mar está entre 37 y 42 g/L)

y de sales biliares, pero es oxidasa positivo (a diferencia de las enterobacterias) y puede desarrollarse en medios relativamente alcalinos, características que explican su adaptación al medio marino.

Aunque existen más de un centenar de especies del género Vibrio,

solo unas pocas (V.cholerae, V.parahaemolyticus, V.alginolyticus…) representan un riesgo importante para la salud humana,

siendo Vibrio vulnificus una de las más preocupantes por la gravedad que pueden alcanzar algunas de sus infecciones.

 

¿Cómo llega al ser humano?

La bacteria puede infectar a las personas principalmente por dos vías.

La primera, y más conocida, es el consumo de pescado o marisco crudo o insuficientemente cocinado,

especialmente ostras y otros moluscos bivalvos, auténticos filtros concentradores de los microorganismos presentes en el agua.

La segunda vía, la que más impacta, es el contacto de heridas abiertas, cortes, tatuajes recientes o piercings con agua marina contaminada.

En estos casos, la bacteria puede penetrar directamente en los tejidos y matar en cuestión de horas.

 

Desde una gastroenteritis hasta una infección potencialmente mortal

En personas sanas, la infección suele limitarse a un cuadro gastrointestinal con diarrea, náuseas, fiebre y malestar general.

Sin embargo, cuando la bacteria consigue acceder al torrente sanguíneo o invade una herida, la situación puede complicarse rápidamente.

Vibrio vulnificus puede producir infecciones profundas de los tejidos blandos, incluyendo fascitis necrosante,

una enfermedad caracterizada por la destrucción acelerada de piel, tejido subcutáneo y fascia, motivo por el que popularmente se la conoce como «bacteria carnívora».

En los casos más graves puede desarrollarse una septicemia con una elevada mortalidad.

Cuando el tratamiento antibiótico no consigue controlar la infección, puede ser necesario recurrir a la cirugía e incluso a la amputación del miembro afectado para salvar la vida del paciente.

 

¿Quién corre más riesgo?

La mayoría de las personas expuestas nunca desarrollarán una infección grave.

Los cuadros más severos aparecen principalmente en personas con enfermedades hepáticas crónicas, diabetes, hemocromatosis, inmunodepresión, aclorhidria o edad avanzada.

En estos pacientes, la capacidad de la bacteria para pasar al torrente sanguíneo aumenta considerablemente.

Las diferentes series clínicas publicadas, sitúan la mortalidad de la septicemia por Vibrio vulnificus entre aproximadamente el 18 % y el 50 %,

dependiendo de la rapidez del diagnóstico y del inicio del tratamiento.

Hay casos de muerte fulminante en cuestión de un día o dos por no acudir al hospital a tiempo.

 

El calentamiento oceánico actual cambia también el mapa microbiológico

La preocupación actual no se debe a que la bacteria haya aparecido recientemente, sino a que las condiciones ambientales le resultan cada vez más favorables.

Las aguas costeras cálidas y de baja salinidad favorecen su multiplicación, y los episodios de olas de calor hacen que estas condiciones se mantengan durante más tiempo.

Como consecuencia, el riesgo ya no se limita únicamente a regiones tradicionalmente cálidas.

Los datos europeos reflejan esta tendencia:

Mientras que entre 2014 y 2017 se notificaban alrededor de 126 casos anuales, durante la intensa ola de calor de 2018 se registraron 445 casos,

lo que puso de manifiesto la influencia de la temperatura sobre la presencia de estas bacterias.

El Mediterráneo constituye una de las zonas que más preocupa a los expertos debido al progresivo calentamiento de sus aguas,

unido a la elevada actividad turística y al consumo de productos del mar.

Siendo España el país más meridional (cálido) de Europa, con más línea de costa y con más turismo playero, la preocupación en nuestro país debería convertirse en una emergencia nacional.

 

Detectar antes para prevenir mejor

La expansión de Vibrio vulnificus no es solo una noticia sanitaria; es también un aviso para los laboratorios.

A medida que aparecen riesgos microbiológicos emergentes o aumentan microorganismos antes poco frecuentes,

la capacidad para detectarlos de forma rápida y específica adquiere un papel cada vez más importante.

Para responder a esta necesidad, MICROKIT dispone de un medio de cultivo que resulta muy selectivo para su detección:

El Vibrio vulnificus CPC Agar, formulado para favorecer el aislamiento selectivo de esta especie.

Sobre todo si se siguen todos los consejos de nuestro folleto técnico:

https://microkit.org/producto/vibrio-vulnificus-cpc-agar-celobiosa-polimixina-colistina-aislamiento-selectivo-de-vibrio-vulnificus-bam-fda/

También disponemos, aparte del clásico TCBS Agar,  del CROMOKIT Vibrio Agar, un medio cromogénico que facilita la diferenciación visual de las otras 3 especies más patógenas del género Vibrio, agilizando su identificación presuntiva: V.cholerae, colonias azules, V.parahaemolyticus, colonias blancas con centro rojo; V.alginolyticus, (el “hermano pequeño” de V.vulnificus, con reacciones similares aunque a menudo menos severas) colonias crema y grandes.

https://microkit.es/fichas/CROMOKIT-VIBRIO-AGAR.pdf

https://microkit.es/fichas/TCBS%20VIBRIO%20AGAR.pdf

Vibrio cholerae (colonias amarillas en TCBS Agar)
Vibrio parahaemolyticus (colonias azul-verdosas en dicho medio)

El caldo de enriquecimiento Alkaline-Peptone-Saline adicionado de 10 g/L de ClNa, es la mejor opción para convertir productos del mar sólidos en muestras que se pueden estriar en placa. Y además permite enriquecer (tanto los alimentos marinos como el agua de mar) para su detección más certera.

https://microkit.es/fichas/ALKALINE-VIBRIO-ENRICHMENT-BROTH.pdf

En un escenario donde el calentamiento de las aguas está modificando la distribución de estos microorganismos, disponer de herramientas microbiológicas adecuadas resulta tan importante como conocer el riesgo.

 

Vigilancia microbiológica: más importante que nunca

La expansión de Vibrio vulnificus ilustra cómo el calentamiento de las aguas costeras también modifica los riesgos microbiológicos asociados al agua y a los alimentos.

Para la industria alimentaria, los laboratorios y las autoridades sanitarias, mantener una vigilancia adecuada de los productos marinos y de las aguas costeras resulta esencial para detectar precozmente este tipo de microorganismos y minimizar el riesgo para la salud pública.

Porque, aunque Vibrio vulnificus sea un habitante natural del mar desde hace mucho tiempo, el escenario en el que vive está cambiando… y con él, también nuestra exposición a esta bacteria.

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